Hace mucho tiempo atrás, en los años en que aún no existía la pandemia ni el coronavirus, en el pueblito de Coelemu, me contó mi abuelita que en una noche muy oscura y fría cayó sobre el viejo nogal de nuestro patio un Tue Tue. Los gritos del pájaro eran tan fuertes que todos en casa se levantaron.

Asustados, armados de linternas y chonchones, alumbraron al gran árbol en busca del extraño pájaro, pero nadie logró ver nada, solo escuchaban sus gritos.

Martina Balboa Pedreros
Segundo lugar regional
Coelemu
Región de Ñuble
10 años