“Su nombre era Juan de Dios, un octogenario que quizás bordeaba los 90 años. “Nunca
pierde una oportunidad para tocar su zampoña”, decían entre risas en el pueblo, pues andaba
con ella siempre bajo el poncho. Este otoño había pedido a una de sus hijas que tejiera un
nuevo diseño para adornarla (…)”

 

Loreto Fernández Leiva
Premio especial pueblos originarios
Región de Tarapacá
Iquique
50 años