Había una vez cerca de Timakuel, una familia que vivía en una casa más o menos grande para el tamaño de la familia. El padre se llamaba Alberto y practicaba la ganadería, pero un día, unos vándalos dejaron escapar a sus corderos. Alberto estaba enojado, ya que él pensaba que esto era personal. Fue a buscar a sus corderos junto a su hijo mayor, que se llamaba igual que él y tenía alrededor de 18 años. No encontraron nada, así que fueron a preguntar a los habitantes de Timakuel y estos no sabían nada sobre los corderos perdidos…

 

Daniel Eduardo Millalonco Alvarado
13 años
Porvenir
Tercer lugar región de Magallanes