Me contaba un viejo pescador que vivía solo en la playa, el marinero desconocido de la hermosa ciudad de Iquique, que pasaba una gaviota que solo tenía una pata, que corría sin problemas y buscaba en la arena pulguillas para comer y las pisaba con su única pata. Cuenta el pescador que nunca la vio acompañada; quizás sería por el defecto de su pata.

 

Nathalia Andrea Ramírez Araya
11 años                                      
Alto Hospicio
Tercer lugar región de Tarapacá