Una mañana desperté y me asusté al ver tal aberración: a mi alrededor no había casi árboles. Salí volando rápido, pero nada: todo vacío, había uno que otro árbol.

Lo peor es que me encontraba solo, no había nadie más que yo y esos seres raros grandes muy distintos a mí; creo que ellos fueron. “¡Fueron ellos, de seguro fueron ellos!”, exclamé.

 

Francisco Javier Maximiliano Benavides Rubio
14 años
Arica
Tercer lugar región de Arica y Parinacota