Había una vez, en el campo de Meipo una niña llamada Rosa, a la cual le encantaba escuchar conversaciones de los adultos a la orilla del fogón. En una de estas charlas, oyeron el canto del Tue Tue; y los adultos comentaron que era la comadre que andaba merodeando. La niña se puso tan triste al punto de llorar; no podía creer que su madrina fuera bruja. Lloraba desconsoladamente de mucha tristeza y desilusión…

 

Florencia Ceballos
12 años
Coelemu
Primer lugar región de Ñuble